AVELLANEDA-LANÚS SE UNE EN ACCIÓN DE GRACIAS POR LA CANONIZACIÓN DE CARLOS DE FOUCAULD

(AICA) La canonización será este domingo, presidida por el Papa, mientras que la misa de acción de gracias presidida por monseñor Margni será a las 11 en la parroquia San Juan María Vianney.

Al conocerse que el papa Francisco canonizará este domingo a diez nuevos santos, entre ellos a Carlos de Foucauld, el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Marcelo Margni, invitó a la comunidad a unirse en acción de gracias.

Al referirse al próximo santo de la Iglesia, el obispo destacó que “el testimonio de santidad del hermano Carlos -santidad de una vida simple, en el abandono confiado al Padre y una fraternidad cada vez más amplia y profunda- ilumina particularmente a la Iglesia en nuestro tiempo”. 

“Nacido en Francia en 1858, hacia los 30 años vuelve a encontrar la fe que había sentido apagarse en él durante su adolescencia. Es un descubrimiento que le hace querer entregarse a Dios para siempre y sin reservas. Tras un breve período en un monasterio trapense, se retira buscando la vida pobre y escondida como la de Jesús en Nazaret. Ese deseo que marcará toda su vida lo encuentra en el Sahara argelino, en una vida discreta de oración y fraternidad en medio de poblaciones nómades, mayoritariamente musulmanas, con quienes comparte sencillamente lo que tiene y, sobre todo, lo que es. Murió a manos de un grupo de asaltantes, el 1° de diciembre de 1916”. 

El obispo compartió con la comunidad la oración de abandono que fue hallada entre sus escritos y “condensa su camino de vida”:

Padre mío, me abandono a ti.
Haz de mí lo que quieras.
Lo que hagas de mí, te lo agradezco,
estoy dispuesto a todo, lo acepto todo.
Con tal que tu voluntad se haga en mí
y en todas tus criaturas,
no deseo nada más, Dios mío.
Pongo mi vida en tus manos.
Te la doy, Dios mío,
con todo el amor de mi corazón,
porque te amo,
y porque para mí amarte es darme,
entregarme en tus manos sin medida,
con infinita confianza, porque tú eres mi Padre. 

Refiriéndose a la diócesis de Avellaneda-Lanús, monseñor Margni consideró que “la canonización el hermano Carlos tiene una resonancia particular”, ya que “una fraternidad de las Hermanitas de Jesús, herederas de la espiritualidad de Carlos de Foucauld, vive entre nosotros desde hace más de seis décadas, en la Isla Maciel, en Villa Jardín y, desde 1975, en Monte Chingolo”. 
“La presencia a la vez discreta y cercana de las hermanas es un don para toda nuestra Iglesia diocesana. La canonización del próximo domingo nos permitirá celebrar no sólo el paso del Espíritu en la vida del hermano Carlos, sino también entre nosotros y en nuestros días, gracias a la fecundidad de su testimonio y su entrega, que se prolonga en las Hermanitas presentes entre nosotros y en todas las pequeñas fraternidades de la «familia de Foucauld»”.
Por eso, invitó a los fieles a conocer la vida del hermano Carlos, relatada en la biografía preparada por las Hermanitas, y a unirse en la acción de gracias por la canonización del hermano Carlos en la Eucaristía de cada comunidad, o bien en la que el obispo celebrará el domingo a las 11 junto con las Hermanitas de Jesús, en la parroquia San Juan María Vianney, de Monte Chingolo. En esa misa, detalló, “nos acompañarán también otros obispos y sacerdotes cercanos a las fraternidades y a la espiritualidad de Carlos de Foucauld”.
“Que el hermano Carlos interceda por nosotros y nos enseñe a ser cada vez más esa Iglesia pobre, fraterna y discretamente cercana que deja traslucir, en medio de nuestro pueblo, la buena noticia del Dios con nosotros”, rezó el prelado.+