“CHARITO”, EL PINCEL INSPIRADO POR EL ALMA

Amanda Rosa Navarro, como se llama, o «Charito», como la conocen todos, es una vecina de Lanús, poseedora de una singular historia de vida y una inspiración fuera de lo común. Aquí queremos compartir con ustedes su historia.

Después de muchos años de dedicarse a cantante solista -de esas que se presentaban en escenarios capitalinos, y también del interior, con todo y acompañamiento de músicos-, sintió que su vida no estaba completa del todo y decidió darle un «toque». Un toque que vendría por el lado de las acuarelas, pero también vendría por parte de las artesanías.

Ella no sabía muy bien desde donde venía esa inspiración, pero venía, y cuando lo hacía debía plasmarla de alguna forma. «Porque no puedo pintar a pedido de alguien», nos dice. Simplemente la inspiración llega y así se manifiesta.

La historia del pincel y la paleta llega acompañada de una gran anécdota. Esas que pueden ser graciosas, pero al mismo tiempo pueden dar un giro a las vidas de quienes las protagonizan. Porque después de eso, nada será igual, o mejor dicho, todo seguirá tras lo que suceda.

Todo comenzó con una cubierta de colchón que ella había hecho para su propia cama, pero algo no la convencía para que se mantuviera en dicho lugar. Fue así como la quitó del colchón, y terminó pintando con ella. Y después de eso, «nació la pintora». Pero también hay que destacar que «Charito» es una artesana del reciclado, realiza innumerables manualidades en base a productos de descarte, y los convierte en obras de arte.

En su casa podemos ver un amplio atelier, o estudio, muchos cuadros alrededor, y otros que están a medio realizar. Toda una factoría de arte. El tiempo parece detenerse allí. Que todo sigue igual. Y sin embargo, el tiempo pasa, y las obras, se multiplican.