LA HISTORIA DE ALBERTO PASEGGI: UN CRACK DE FÚTBOL DE ALGUNOS CLUBES DEL LANÚS DE ANTAÑO

Hablar de Alberto Paseggi no es sólo unirlo a algún club específico de aquel entonces. Quizá porque su labor se diseminó por los clubes más importantes de nuestro partidos. Nació y falleció en Lanús. En el mismo lugar, toda la vida. Pero su carrera lo llevó a diferentes lugares, en los momentos iniciales del fútbol profesional.

Sus inicios comenzarón en el Club Talleres, en Remedios de Escalada, de donde es la fotografía, con la característica camiseta, en la foto coloreada a mano, como se solía acostumbrar en aquellos momentos en los laboratorios fotográficos. En Talleres tuvo una corta pero histórica carrera. Apenas jugó dos partidos. El último contra Lanús. El clásico, ya que en aquel entonces ambos equipos estaban en la categoría mayor. Talleres gana y con goles de Paseggi. Allí mismo la institución granate decide contratarlo, ya que tenerlo en las filas de otros equipos podría ser algo peligroso. Corría el año 1934, y con apenas dos partidos, Paseggi pasaba a vestir la camiseta granate, hasta 1938.

Los años del club Lanús fueron variados y fructiferos. En aquel momento la vida útil de un «player», o jugador eran mucho más cortas que hoy cuando existían lesiones. En los albores del profesionalismo, no se jugaban tantos intereses ecónomicos ni los clubes podían cuidar tantos a los atletas como lo hacen hoy. Sin embargo en Lanús jugó 80 encuentro realizando 9 goles (según reseña de la web http://talleresdeescalada.blogspot.com/2009/07/alberto-paseggi.html ) .

En 1936 fue su mejor año en la institución, según lo relatan las notas de la prensa de la época. Lanús fue protagonista de diferentes encuentros, además de hacer giras por el interior y de llegar hasta Perú. Sin embargo, en dicha gira Paseggi sufre una lesión en los meñiscos (algo que hoy se puede operar con modernos tratamientos, pero que en aquel momento ponía fin a la carrera), terminando en 1939 jugando en la B en el Club Quilmes.

Se dice que en los años 40 jugó en veteranos de Lanús (o vitalicios), durante muchos años presenció partidos de Lanús, del que era hincha, mientras su pasión la alternaba con otros trabajos, como dependiente en una librería, terminando como inspector de omnibus en la Estación de Monte Chingolo.

Como muchos ex jugadores, la inactividad tras el deporte les juega en contra a su salud, teniendo en cuenta que el esfuerzo que realizaban antaño no era el mismo que se hace hoy con sus respectivos y rigurosos controles medicos, tanto antes o después de los entrenamientos o también de los partidos. Razón por la cuál pasó con el correr del tiempo a tener muy bajo perfil, y limitarse a escuchar los partidos desde su cocina por AM. Falleció a finales de 1989, y el club de sus amores no le rindió homenaje alguno. Sin contar algunas reseñas históricas de la institución granate, en la década del 80, confundieron su apellido con el de «Passeri», el cual le dan de ese modo una carrera desde los treinta a los cincuenta (algo imposible si tenemos en cuenta la efimera duración de los futbolistas frente a las presiones del deporte de entonces).

Desde aquí rememoramos la carrera de alguien que rindió honor al fútbol lanusense y a sus máximas instituciones.