UNA ESCONDIDA Y VALIOSA PIEZA DE LA HISTORIA DE LANÚS

Por Hipólito Irigoyen de la mano hacia la Ciudad de Buenos Aires, entre Remedios de Escalada y Lanús, justo en la puerta del que fuera el ex taller de la Línea 165 -hoy 164-, existe, lo que creemos es una reliquia. Se trata de un poste que no es de alumbrado, ni de teléfono, ni de electricidad.

Se trata, ni más ni menos, del último poste de electrificación de los recordados trolebuses que a mitad de la década del 50 circularon por la ciudad de Lanús (y cuyo galpón estaba, habiendo sido inaugurado en 1955, ni más ni menos que donde hoy está el actual Edificio municipal).

El mismo se encuentra en un estado aceptablemente bueno, y tanto por una mano como por la otra, ya no queda ningún otro, tanto recorriendo en forma personalizada, como así también recorriendo en detalle mediante Street View.

Eso, junto a las vías que aún subsisten tapadas por concreto de los viejos tranvías que circularon por el distrito, son detalles de nuestra identidad que no debemos olvidar. Los transportes en aquel momento permitieron que muchos vecinos fueran a trabajar, o bien a estudiar, y forjar de algún modo el Lanús de hoy. Muchos trolebuses fueron luego de la Revolución Libertadora, al fin de la era tranviaria, «enterrados» en los actuales terrenos donde hoy funciona en el Parque Eva Perón, donde había también lagunas de petróleo, producto de los deshechos de las viejas locomotoras.

Sería lógico que dicho poste fuera convertido en un monumento, o bien fuera trasladado a un lugar donde fuera preciado, ya sea el Ferroclub argentino, sito en Remedios de Escalada, o también podría ser exhibido en el Museo Piñeiro. Ya que los tranvías, o los recordados «troles», fueron parte de la historia viva del Partido de Lanús