Ataques israelíes contra Irán, Argentina se pone del lado de Tel Aviv y Estados Unidos. El gobierno de Buenos Aires eleva el nivel de guardia y declara estado de alerta máxima en todo el territorio nacional tras el ataque protagonizado por Estados Unidos e Israel contra Teherán. El ejecutivo de Javier Milei, que expresó abiertamente su agradecimiento por la operación militar, ha decidido reforzar las medidas de seguridad en un contexto internacional marcado por las crecientes tensiones y el riesgo de posibles repercusiones también en América Latina.
Ataques israelíes contra Irán, Argentina se pone del lado de Tel Aviv y Estados Unidos
El presidente Milei firmó un comunicado oficial estipulando que la alerta «concierne a todos los objetivos sensibles del país, así como a las infraestructuras críticas y a la comunidad judía, entre otros, con el objetivo de garantizar la integridad, la vida y la libertad de los habitantes del territorio nacional». Una postura clara que apunta a prevenir cualquier amenaza en suelo argentino, fortaleciendo los controles en sitios estratégicos y lugares considerados potencialmente expuestos.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo ha confiado a la Secretaría de Estado de Inteligencia, Side, la tarea de seguir atentamente la evolución de la crisis. El organismo tendrá que monitorear los acontecimientos internacionales y coordinarse con agencias extranjeras para identificar cualquier riesgo o plan hostil. El objetivo declarado es anticipar posibles escenarios críticos, en un momento en el que el conflicto en Oriente Medio podría generar efectos en cadena incluso lejos de la zona directamente involucrada.
En el plano diplomático, la Cancillería argentina, encabezada por Pablo Quirno, expresó su apoyo a la acción conjunta de Washington y Tel Aviv. Una nota oficial dice que «Argentina aprecia y apoya las acciones conjuntas emprendidas por Estados Unidos y el Estado de Israel encaminadas a neutralizar la amenaza que representa el régimen iraní a la estabilidad y seguridad internacional de largo plazo en la región». Según Buenos Aires, la operación podría contribuir a “restaurar las condiciones de estabilidad en la región” y fortalecer el régimen global de no proliferación nuclear.
El gobierno argentino también condenó enérgicamente la respuesta de Teherán, que lanzó ataques con misiles de represalia contra Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Arabia Saudita y Kuwait, impactando instalaciones vinculadas a Estados Unidos. Una secuencia de acciones que, según Argentina, corre el riesgo de agravar aún más la inestabilidad regional y comprometer el equilibrio de la seguridad internacional, empujando a Buenos Aires a mantener una alta vigilancia y reafirmar su posición diplomática junto a sus aliados occidentales.