Desde la medianoche entró en vigor en Argentina una medida coercitiva para protestar contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. El paro general de 24 horas convocado por la CGT contra la reforma laboral del gobierno, que hoy se discute en la Cámara de Diputados, se encuentra vigente desde la medianoche. También se han sumado a la medida varios sindicatos de los sectores del transporte, la banca y el comercio minorista. Tras descartar una movilización cerca del Congreso Nacional, el sindicato confirmó la suspensión de labores durante una conferencia de prensa el miércoles. Allí explicó que el objetivo era “no dejar a nadie en la calle” para manifestar rechazo a la iniciativa.
La Asociación de Servidores Públicos (ATE) también anunció su participación en el paro, pero dijo que realizaría una manifestación frente al Palacio Legislativo. Al mismo tiempo, el gobierno anunció que descontaría el día de los salarios de quienes se sumen a la huelga. La central sindical Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que agrupa a la UOM, Aceiteros y las dos CTA, también confirmó su participación en la marcha. Entre los afectados por la huelga general se encuentran autobuses, trenes, metros, vuelos, taxis, bancos, supermercados y comercios, administración pública y escuelas. La aerolínea estatal Aerolíneas Argentinas, la principal aerolínea de Argentina, dijo que la huelga la había obligado a cancelar 255 vuelos, lo que afectó a alrededor de 31.000 pasajeros.