El FMI revisa a la baja las perspectivas de crecimiento de la economía argentina para 2026 y 2027, esbozando un escenario menos favorable respecto a las valoraciones difundidas en meses anteriores. Según nuevas estimaciones del Fondo Monetario Internacional, el producto interno bruto de Argentina crecerá un 2,1% en 2026, una reducción de 1,4 puntos porcentuales respecto del 3,5% previsto en los informes publicados en abril y julio. La corrección señala una desaceleración en la recuperación económica del país, que apuesta por consolidar la estabilidad financiera y respetar los objetivos acordados con los acreedores internacionales.
El FMI rebaja las perspectivas de crecimiento de la economía argentina para 2026 y 2027
Las nuevas previsiones están contenidas en la actualización del World Economic Outlook, el informe sobre las perspectivas de la economía mundial publicado el lunes por el FMI durante las reuniones conjuntas con el Banco Mundial en Tailandia. Las expectativas para 2027 también se han reducido: el organismo espera una expansión del PBI argentino del 3,5%, medio punto porcentual menos que las estimaciones formuladas en abril y julio, cuando se suponía un crecimiento del 4%. La cifra también es significativamente inferior al 4,5% señalado en las proyecciones desarrolladas durante 2025. Se trata de una revisión que pone de relieve las dificultades de la economía argentina para mantener el ritmo de crecimiento inicialmente previsto.
Economía argentina, menor crecimiento en 2026 y 2027: el Banco Mundial también recorta estimaciones
Otro elemento significativo se refiere a la tendencia de la inflación, que debería seguir disminuyendo, pero a un ritmo más lento que las expectativas anteriores. Para 2026, el Fondo Monetario Internacional estima un aumento de los precios al consumo del 32,5%, 2,1 puntos porcentuales más que el 30,4% previsto en el informe del pasado abril. En la actualización de julio no se publicaron nuevas proyecciones de inflación para Argentina. A pesar de la revisión al alza, la cifra prevista para este año seguiría siendo inferior al 41,9% registrado en 2025 según las conclusiones del FMI.
Se espera que el proceso de desinflación continúe en 2027, cuando el aumento de los precios al consumo se estima en un 21,2%. Sin embargo, también en este caso las nuevas valoraciones son menos optimistas que las anteriores. De hecho, en abril el FMI había previsto una inflación del 15,7%, 5,5 puntos porcentuales por debajo de la estimación actual. El panorama sugiere, por tanto, que contener los aumentos de precios seguirá representando uno de los principales desafíos de la política económica argentina, a pesar de la desaceleración de la inflación respecto de los niveles registrados en años anteriores.
En Argentina, los restaurantes y la ropa son más caros que América Latina, pese a la caída de la inflación
En el frente de las cuentas exteriores, las perspectivas parecen más favorables. Después de registrar un déficit en cuenta corriente equivalente al 1,1% del PIB en 2025, Argentina debería volver a presentar un saldo positivo tanto en 2026 como en 2027. Para ambos años, el Fondo Monetario Internacional prevé un superávit del 0,6% del producto interno bruto. Esta mejora representaría un elemento importante para el equilibrio financiero del país, especialmente considerando la necesidad de fortalecer la posición externa de la economía y apoyar la acumulación de reservas de divisas.
Las previsiones del organismo internacional indican, en cambio, un ligero empeoramiento del mercado laboral a corto plazo. Se espera que la tasa de desempleo en Argentina alcance el 7,6% en 2026, frente al 7,4% registrado en 2025. Sin embargo, se espera una reversión de la tendencia para 2027, con una reducción de la proporción de personas sin trabajo al 7,1%. Por tanto, las nuevas estimaciones perfilan una economía destinada a seguir creciendo, pero con una expansión más limitada y con efectos sobre el empleo que sólo podrían manifestarse gradualmente.
Las valoraciones del FMI llegan a una fase particularmente delicada en las relaciones financieras entre Buenos Aires y el organismo internacional. En abril de 2025, Argentina firmó un nuevo acuerdo en el marco del programa de Servicio Ampliado del Fondo, que proporciona un financiamiento total de 20 mil millones de dólares. El acuerdo va acompañado de una serie de compromisos económicos, entre ellos el mantenimiento de la disciplina fiscal y la acumulación de reservas monetarias, considerados fundamentales para fortalecer la estabilidad macroeconómica del país.
Argentina también sigue siendo el mayor deudor del Fondo Monetario Internacional, con una exposición total estimada en aproximadamente 56.700 millones de dólares. Una cifra que hace especialmente importante el cumplimiento de los objetivos acordados y la continuación del programa de ayuda financiera. Las nuevas previsiones de crecimiento e inflación confirman que el camino hacia la estabilización de la economía argentina sigue siendo complejo: a pesar de los avances esperados en el frente de precios y balanza de cuenta corriente, la desaceleración de la actividad productiva y las dificultades del mercado laboral todavía representan obstáculos importantes para las perspectivas económicas nacionales.