Las autoridades de las Cataratas del Iguazú del lado argentino han cerrado sus instalaciones turísticas como medida de precaución debido al gran aumento del nivel del agua del río Iguazú, que supera los 11 millones de litros por segundo. La medida sirve para proteger a los visitantes y empleados del parque de los riesgos de fuertes lluvias. El Parque Nacional Iguazú informó a las agencias de turismo la decisión el lunes 12 de octubre. Las autoridades continúan monitoreando el estado del río para determinar cuándo será seguro reanudar los recorridos. Se barajaba la posibilidad de un cierre temporal debido al rápido aumento del nivel del agua desde el domingo. La reapertura depende de los niveles de agua y de los controles de seguridad adecuados.
Inundaciones excepcionales y precipitaciones persistentes
Las previsiones climáticas ya habían pronosticado una inundación extraordinaria. Aunque originalmente se esperaba que el pico se produjera en septiembre, el fortalecimiento del fenómeno de El Niño a principios de octubre cambió los pronósticos. Según el Diario Primera Línea, las lluvias persistentes podrían prolongar el elevado nivel del agua por varios días, por lo que las autoridades monitorean el estado del río.
Prevención en Garganta del Diablo
Las medidas de precaución afectaron también al circuito de la Garganta del Diablo, una de las principales atracciones del parque. En agosto, el Parque Nacional Iguazú y la empresa concesionaria comenzaron a desmantelar las instalaciones a lo largo de esta ruta para minimizar los posibles daños por inundaciones previstas. Las restricciones sirven para proteger la seguridad de los visitantes, empleados e instalaciones turísticas. El acceso a las rutas de senderismo sigue dependiendo del nivel del agua del río y de las valoraciones de las autoridades.