Otros 20 mil empleados estatales en el ‘objetivo’ de Milei: hasta el momento más de 77 mil puestos han sido cancelados

Otros 20 mil empleados estatales en la ‘mira’ de Javier Milei: el gobierno argentino continúa su política de reducción del gasto público y de reducción del aparato estatal. Desde su inauguración en diciembre de 2023 hasta agosto de 2026, la administración pública nacional registró una disminución global de 77.515 puestos de trabajo. Los datos fueron divulgados por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien ilustró los resultados del proceso de reorganización iniciado por el Ejecutivo. Una estrategia que apunta a reducir el tamaño del Estado, contener los costos operativos de las instituciones y cambiar profundamente la estructura del sector público argentino.

Otros 20 mil empleados estatales en el ‘objetivo’ de Javier Milei: hasta el momento más de 77 mil puestos eliminados

La contracción del empleo afectó a varios sectores de la administración pública argentina. La mayor parte de los puestos eliminados corresponden a las oficinas de la administración central y a los organismos descentralizados, que fueron los que más contribuyeron a la reducción general de personal. Las empresas controladas por el Estado también desempeñaron un papel importante, mientras que los sectores militar y de seguridad tuvieron un impacto más limitado. Los números confirman el alcance de la transformación impulsada por el gobierno de Milei, que considera la reducción de la fuerza laboral pública una de las principales herramientas para aligerar la carga económica de la maquinaria estatal.

¿Se saltó el viaje del Papa León XIV a Argentina? Porque para Milei podría ser una ventaja

En este contexto, el lunes 19 de octubre el Ejecutivo argentino oficializó un nuevo programa de retiro y salida voluntaria destinado a algunos de los empleados de la administración pública central. La disposición introduce un sistema de incentivos económicos dirigido a los trabajadores que pretendan poner fin anticipadamente a su relación laboral con el Estado. Podrán incorporarse los trabajadores fijos regidos por la ley de empleo público y el personal con contrato indefinido. Las solicitudes podrán presentarse del 1 al 30 de noviembre de 2026, con la posibilidad de que la autoridad competente prorrogue el plazo una sola vez, por un período máximo de 30 días más.

Uno de los aspectos más relevantes de la nueva legislación se refiere a las consecuencias de adherirse al programa. De hecho, el decreto establece que la aceptación de la salida voluntaria conlleva la extinción definitiva de la relación laboral y, al mismo tiempo, la supresión del puesto correspondiente en la plantilla. Esto significa que las administraciones no podrán simplemente mantener vacante el puesto que dejó vacante el empleado. El objetivo del gobierno es, por tanto, obtener una reducción estructural y permanente del personal, evitando que las salidas incentivadas sólo se traduzcan en rotación de personal sin efectos duraderos en el gasto estatal.

Javier Milei y el Ministro Federico Sturzenegger

El sistema de compensación económica prevé diferentes tratamientos en función de la edad del trabajador, los años de servicio cumplidos y la situación cotizativa. Se presta especial atención a los empleados cercanos a la edad de jubilación que aún no han acumulado las aportaciones necesarias para acceder a la pensión. Para esta categoría existe la posibilidad de recibir una asignación mensual equivalente al 60% del salario bruto, por un máximo de 36 meses o hasta alcanzar los requisitos de seguridad social. La medida pretende acompañar económicamente al trabajador en la fase de transición entre el abandono de la administración y la jubilación. También existen fórmulas alternativas que le permiten obtener un pago único, calculado en relación con su duración de trabajo.

Para los demás empleados que decidan adherirse al plan, el incentivo podrá determinarse sobre la base de un salario mensual bruto por cada año de servicio, cumpliendo con límites económicos específicos establecidos por la ley. A estas sumas se les podrá añadir una compensación adicional, que variará según el período de permanencia como empleado permanente. Por lo tanto, el gobierno ha elegido un mecanismo diferenciado, que tiene en cuenta las características individuales de los trabajadores y la duración de su relación con la administración pública.

Sin embargo, el nuevo régimen no será aplicable indistintamente a todos los empleados estatales. Quedan excluidos, entre otros, el personal de las fuerzas armadas, los miembros de las fuerzas policiales, el sector diplomático, los operadores del sector de inteligencia y los trabajadores de organismos descentralizados. Por tanto, la disposición se centra en una parte específica de la administración central y representa un paso más en el programa de reducción del tamaño del Estado. Después de la reducción de más de 77 mil puestos de trabajo registrada en los primeros 32 meses de la presidencia de Milei, la introducción de los nuevos incentivos a la salida voluntaria podría llevar a una nueva reducción del personal público en los próximos meses, aunque la cantidad real dependerá del número de empleados que opten por unirse al programa.