El presidente Javier Milei instruyó al ministro de Economía, Luis Caputo, a priorizar esas asignaciones en el proyecto de ley que el Ejecutivo enviará al Congreso la próxima semana.
El gobierno de Argentina incrementará las partidas destinadas a defensa en su presupuesto para 2027, dos años después de haber solicitado formalmente el estatus de socio global de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, una posición que en América Latina sólo ostenta Colombia.
El presidente Javier Milei ordenó al ministro de Economía, Luis Caputo, darle prioridad a esas partidas en el proyecto de ley que el Ejecutivo enviará al Congreso la próxima semana. Aún no se ha fijado el monto. Fuentes del Ministerio de Economía citadas por Infobae indicaron que el incremento se financiaría con el superávit fiscal y que no habría recortes en otros sectores.
La solicitud se formalizó el 18 de abril de 2024, cuando el entonces ministro de Defensa, Luis Petri, entregó una carta de intención al subsecretario general Mircea Geoana en la sede de la alianza en Bruselas. No se trató de una apuesta por la membresía plena: el artículo 10 del tratado fundacional reserva la membresía a estados europeos, dejando la asociación global como la única vía disponible para un país sudamericano. La categoría abarca a socios fuera de la región del Atlántico Norte que comparten intereses con la organización.
El precedente más cercano data de finales de la década de 1990, bajo la presidencia de Carlos Menem, cuando Argentina obtuvo el estatus de importante aliado fuera de la OTAN. Esa designación, sin embargo, fue una decisión bilateral de Estados Unidos más que un acuerdo con los miembros de la alianza en su conjunto.
Fundada en abril de 1949 por doce países como un sistema de defensa colectiva, la OTAN cuenta hoy con 32 miembros de pleno derecho tras la adhesión de Suecia. Su cláusula central establece que un ataque armado contra uno o más miembros, en Europa o América del Norte, será considerado un ataque contra todos ellos.
Desde 2024, el gobierno argentino ha impulsado una modernización de sus fuerzas armadas que incluyó la compra de 24 aviones F-16 de Dinamarca, aviones P-3 Orion de Noruega, vehículos Stryker de Estados Unidos y rifles de fabricación israelí. Argentina también se unió al Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania, que reúne a más de medio centenar de países dentro y fuera de la alianza, y la organización agradeció en su momento a Argentina por su asistencia humanitaria a Kiev.
Más recientemente, Milei anunció la construcción de una base naval integrada en Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego, como parte de su plan para fortalecer el reclamo de soberanía sobre las Malvinas. El proyecto está en estudio desde hace varios años y se ejecutará con recursos nacionales. La solicitud de asociación avanza junto a una creciente disputa con el Reino Unido, miembro fundador de la alianza, que esta semana incluyó denuncias penales y procedimientos administrativos contra petroleras que operan en aguas cercanas al archipiélago.
El gasto militar aliado es una prioridad declarada por el presidente estadounidense Donald Trump, quien dijo en julio que Estados Unidos gasta mucho más que cualquier otro país de la OTAN para proteger a sus socios sin recibir beneficios a cambio.
Argentina también confirmó que participará el próximo año en la Operación Nanook, un ejercicio ártico liderado por las Fuerzas Armadas canadienses con la participación de países aliados.