La jubilación se enmarca en el Plan Dédalo, una reestructuración quinquenal de la Aviación Naval elaborada a partir de un estudio iniciado en 2025 y aprobado por el Estado Mayor de la Armada
La Armada de Argentina comunicó oficialmente la retirada definitiva de sus cazabombarderos Super Étendard, aeronaves de origen francés que participaron en ataques contra la flota británica empleando misiles Exocet durante la Guerra de las Malvinas de 1982. La noticia fue anunciada el 20 de agosto por el comandante de la Aviación Naval, el Contralmirante Román Enrique Olivero, en un acto celebrado en la Base Aérea Naval de Punta Indio. La retirada se llevará a cabo este año, con una fecha aún por fijar.
Los cinco primeros ejemplares llegaron al país en 1981 y fueron destinados al Segundo Escuadrón Naval de Caza y Ataque. Configurados para portar misiles AM39 Exocet, intervinieron en las operaciones que provocaron el hundimiento del destructor HMS Sheffield y del buque logístico Atlantic Conveyor. El comunicado oficial destacó “más de cuatro décadas de una trayectoria histórica gloriosa” y subrayó su desempeño durante el conflicto.
El avión llevaba años sin volar por la escasez de repuestos y por componentes fuera de catálogo. En 2018, Argentina adquirió otras cinco unidades en Francia, en la versión mejorada Super Étendard Modernisé, con el objetivo de restablecer la capacidad de ataque naval. Llegaron en mayo de 2019 y nunca llegaron a entrar en servicio.
Entre los obstáculos estaba el sistema de asiento eyectable, de la firma británica Martin-Baker, cuyos componentes pirotécnicos requerían autorización del Reino Unido. Londres ha mantenido restricciones a las exportaciones militares a Argentina desde 1982, y esa limitación afecta a cualquier equipo que incorpore piezas de origen británico, un factor recurrente en las adquisiciones de las fuerzas armadas argentinas durante las últimas cuatro décadas. La aeronave permaneció almacenada en la Base Aérea Naval Comandante Espora.
La jubilación se enmarca en el Plan Dédalo, una reestructuración quinquenal de la Aviación Naval elaborada a partir de un estudio iniciado en 2025 y aprobado por el Estado Mayor de la Armada. El programa prevé la reorganización territorial de unidades y bases, la actualización doctrinal y la incorporación de nuevos activos: dos aviones de patrulla marítima P-3C Orion, la sustitución progresiva de los Beechcraft B-200 por B-360, los helicópteros Leonardo AW-109 que sustituyen a los AS-555 Fennec y los vehículos aéreos no tripulados Shield AI V-BAT.
Con ambas versiones retiradas simultáneamente, la Armada se queda sin aviones de combate de ala fija y sin su propia capacidad de ataque antibuque lanzada desde el aire. El plan no prevé actualmente una sustitución de ese tipo. La Fuerza Aérea Argentina recibió en 2024 aviones F-16 de Dinamarca, transacción que también requirió autorizaciones relativas a componentes de fabricación británica.
El Ministerio de Defensa no ha dicho qué será del avión retirado.