La inflación en Argentina fue del 2,1% en mayo: +14,7% desde principios de año y +33,2% en los 12 meses

Después de semanas de previsiones que apuntaban a una nueva desaceleración del crecimiento de los precios, ha llegado la confirmación oficial. El instituto nacional de estadística de Argentina, Indec, anunció que la inflación en Argentina en mayo de 2026 se situó en 2,1%, el nivel más bajo desde septiembre de 2025.

Inflación en Argentina en mayo de 2026, la más baja desde septiembre de 2025

Los datos representan un paso más en el proceso de reducción de la presión inflacionaria. De hecho, en abril el índice de precios al consumo se detuvo en el 2,6%, mientras que en mayo la variación disminuyó otros 0,4 puntos porcentuales, lo que confirma una tendencia de enfriamiento que los analistas vienen siguiendo desde hace algún tiempo.

Según información difundida por el Indec, la inflación acumulada en los primeros cinco meses de 2026 alcanzó el 14,7%. Un resultado que pone de relieve una clara desaceleración respecto a los niveles registrados en los últimos años, cuando el país tuvo que afrontar una de las crisis inflacionarias más severas de su historia reciente.

Argentina, salarios insuficientes: para 7 de cada 10 trabajadores se ‘evapora’ en dos semanas

Los datos anuales también muestran signos alentadores. De hecho, la variación de los precios en los últimos doce meses se sitúa en el 33,2%, valor que, aunque sigue siendo elevado, es decididamente inferior a los máximos registrados en el pasado.

El resultado de mayo se produce después de otra señal positiva registrada en abril. En ese mes, de hecho, la inflación se había desacelerado por primera vez después de diez meses consecutivos de fuertes tensiones de precios, cayendo hasta el 2,6% frente al 3,4% registrado en marzo.

Los economistas subrayan cómo la progresiva disminución del índice de precios al consumo representa un indicador importante para evaluar la eficacia de las políticas económicas adoptadas en los últimos meses. Sin embargo, el desafío sigue siendo consolidar estos resultados en el largo plazo.

La desaceleración de la inflación también podría tener efectos positivos sobre el poder adquisitivo de las familias y la confianza de los inversores, dos elementos considerados fundamentales para apoyar la recuperación de la economía argentina. Queda por ver si la tendencia observada en los últimos meses podrá continuar en la segunda mitad de 2026. De momento, los datos de mayo confirman que la carrera de precios sigue perdiendo velocidad.