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La jefa ejecutiva del gobierno de las islas, Andrea Clausen, reconoció que el uso de Interpol representa una amenaza
Argentina ha solicitado notificaciones rojas a Interpol contra personas vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion, ubicado al norte de las Malvinas, y el Reino Unido ha pedido a la organización que las rechace por “motivaciones políticas”, según el diario británico The Guardian. Interpol respondió reafirmando el artículo 3 de su constitución, que prohíbe cualquier intervención o actividad de carácter político.
Una notificación roja es una solicitud a la policía de todo el mundo para localizar y arrestar provisionalmente a una persona en espera de extradición. No es una orden de detención internacional: Interpol revisa cada solicitud antes de hacerla circular, pero cada Estado decide si actúa. Según el periódico, a los funcionarios británicos les preocupa que Argentina pueda persuadir a otros países de que sus solicitudes se basan en leyes internas y no en motivos políticos. No se sabe cuántas personas están afectadas ni si se ha emitido algún aviso.
La jefa ejecutiva del gobierno de las islas, Andrea Clausen, reconoció que el uso de Interpol implica una amenaza. «Uno esperaría que Interpol no necesariamente tomara medidas», dijo. «Ciertamente aquellos de nosotros que tenemos interés hemos revisado ciertas secciones de la constitución de Interpol para entender qué podría significar». Los trabajadores de los sectores petrolero y pesquero temen ser detenidos si viajan, especialmente hacia Sudamérica.
Argentina inició un proceso penal contra Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, socios del proyecto. Los funcionarios británicos citados por The Guardian describen la campaña de Argentina como la más grave desde la guerra de 1982. El martes, Londres anunció medidas para proteger a sus empresas de las sanciones argentinas, y Argentina pidió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar que ordenara detener Sea Lion.
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