La delegación permaneció una semana en las islas, recorriendo Stanley, el cementerio de Darwin y distintos puntos de los combates de 1982.
Un conjunto de veteranos argentinos de la guerra de 1982 y parientes de los soldados fallecidos izaron en el cementerio de Darwin, en las Malvinas, una bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas”, un diseño que la prensa argentina describe como una réplica de la que exhibió la selección argentina de fútbol tras vencer a Inglaterra en el Mundial de 2026. Es la primera vez que este emblema se presenta en el archipiélago.
La delegación permaneció una semana en las islas y recorrió Stanley, el cementerio de Darwin y diversos escenarios de los enfrentamientos de 1982. Los dos diarios argentinos que informaron sobre el viaje difieren en la composición del grupo: uno lo describe como formado por once veteranos y parientes de la Agrupación 2 de Abril, con sede en Avellaneda, mientras que el otro lo sitúa entre participantes de La Matanza, La Plata y Córdoba. Para varios de ellos era la primera visita al archipiélago desde el conflicto. Durante el homenaje entonaron el himno nacional ante las tumbas y dejaron cartas, flores, camisetas de fútbol y rosarios.
Entre esas sepulturas hay 230 tumbas. De ellas, 121 parcelas alojaban 122 cuerpos sin identificar, marcados con la inscripción “soldado argentino conocido sólo por Dios”. En diciembre de 2016, Argentina y el Reino Unido encomendaron al Comité Internacional de la Cruz Roja, junto con el Equipo Argentino de Antropología Forense, la identificación de esos restos. Las exhumaciones se llevaron a cabo entre junio y agosto de 2017, y el primer informe, publicado en diciembre de ese año, identificó 88 cuerpos; las placas fueron colocadas en marzo de 2018. Para abril de 2025, se había identificado a 117, quedando pendientes cinco.
Entre los familiares que viajaban se encontraba Gramisci, hermana de Donato, fallecido en combate días antes de la rendición argentina y cuyos restos fueron identificados en 2018. “Creo que este es su lugar. Aunque esté lejos de su familia, de lo que fue su casa, es el lugar donde él, sin haberlo elegido, eligió estar”, comentó. Argentina rechazó en ese momento las repatriaciones, alegando que los soldados ya yacían enterrados en su propio territorio, lo que ha convertido al cementerio en un destino habitual para las visitas de familiares durante las dos últimas décadas.
Ramón Robles, al frente del grupo y que combatió cerca del actual camposanto, describió el viaje como “humanitario, para cerrar capítulos”. Dijo que solicita un nuevo pasaporte tras cada visita para no conservar el sello de las autoridades del archipiélago, lo que él interpreta como un reconocimiento de la administración británica. De acuerdo con la cobertura de EFE, los integrantes del grupo coincidieron en restar importancia a las recientes medidas soberanistas del presidente Javier Milei; esa apreciación aparece como un resumen periodístico en lugar de una cita atribuida a alguien en particular.
La contienda de 1982 se cobró 649 vidas argentinas, 255 británicas y tres residentes en el archipiélago.