Según el Indec, la deuda externa de Argentina ascendía a 294.680 millones de euros a finales de 2025. La cifra representa un máximo en 23 años, tras aumentar un 0,5% trimestral. La deuda ahora equivale al 53% del PIB. Las nuevas cifras confirman la tendencia alcista de los pasivos externos en un contexto de necesidades de financiación y tensiones en los flujos de capital, aunque con señales contradictorias en el sector del comercio exterior. La deuda externa bruta total se situó en 320.305 millones de dólares, un aumento intertrimestral de 1.709 millones de dólares. El producto interno bruto, estimado en 603.290 millones de dólares, sirve de referencia para medir la carga de la deuda de la economía argentina.
El aumento de la deuda externa se debe al aumento del sector público y del banco central, que aumentaron sus pasivos en el cuarto trimestre, mientras que otros segmentos económicos redujeron su exposición externa. En concreto, los aumentos de la deuda de los gobiernos nacionales y los bancos centrales superaron con creces las caídas de las sociedades financieras, así como de las sociedades no financieras, los hogares y las instituciones sin fines de lucro en su conjunto, lo que dio lugar a un aumento neto de los pasivos externos.
Equilibrio de rendimiento con señales mixtas
La cuenta corriente registró un superávit de 2.294 millones de dólares en el cuarto trimestre, aunque hubo un déficit de 7.582 millones de dólares para todo el año. El positivo resultado trimestral estuvo sustentado por el saldo favorable del comercio de bienes, que alcanzó $6,283 millones, así como por ingresos secundarios como las remesas, que aportaron $777 millones. Estos datos compensaron el déficit de renta primaria relacionado con el pago de intereses de la deuda y la repatriación de beneficios empresariales, así como el saldo negativo en la balanza de servicios.
Salida de capital en la cuenta de capital
La cuenta de capitales mostró una salida neta de capitales por $1.850 millones, en medio de un aumento de los activos financieros en el exterior y la emisión de nuevos pasivos. Sin embargo, este resultado representa una mejora de 1.959 millones de dólares en comparación con el mismo trimestre del año pasado, lo que indica cierta estabilización de los flujos financieros. El informe no contiene información sobre la evolución de las reservas de divisas, que en el trimestre anterior ascendieron a 40.374 millones de dólares. El nivel récord de deuda externa refleja la creciente dependencia de Argentina del financiamiento internacional, en un entorno en el que la sostenibilidad de la deuda y el equilibrio de la balanza externa continúan determinando el desarrollo económico del país.