Entre los intereses argentinos en juego, Massot señaló el funcionamiento del Mercosur y el apoyo de Brasil al reclamo de soberanía argentino sobre las Malvinas.
Una delegación de diputados y senadores argentinos de partidos de oposición viajará a Brasilia el próximo miércoles con el objetivo de reparar las relaciones bilaterales, tensas desde que el presidente Javier Milei se refirió en términos ofensivos a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. El grupo se reunirá con la comisión de relaciones exteriores del Senado brasileño, el Ministerio de Relaciones Exteriores y representantes de la presidencia.
“Viajamos a Brasilia para sostener reuniones en el marco de la diplomacia parlamentaria”, anunció el diputado Nicolás Massot, del bloque Encuentro Federal, durante una sesión de la Cámara de Diputados. Sostuvo que “no existe ningún mandato electoral, por fuerte que sea, que permita al ejecutivo pisotear cuarenta años de relaciones bilaterales estratégicas”, y calificó de irresponsable el deterioro de los vínculos con el principal socio comercial del país.
Entre los intereses argentinos que considera en juego, Massot citó el funcionamiento del Mercosur y el respaldo de Brasil al reclamo de soberanía argentino sobre las Malvinas.
El anuncio se produjo el mismo día en que la Cámara de Diputados debatió un proyecto de declaración condenando los insultos y reafirmando el carácter estratégico de la relación bilateral, que también convocó a la comparecencia ante el Congreso del canciller Pablo Quirno. El texto obtuvo 128 votos a favor, 108 en contra y 9 abstenciones. Al no estar en el orden del día de la sesión, requirió el respaldo de dos tercios de los presentes y, por lo tanto, fracasó a pesar de contar con mayoría simple.
La crisis comenzó el 25 de julio, cuando Milei participó en São Paulo en el acto de proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial del Partido Liberal. Allí se refirió a Lula como “ladrón” y “convicto” y utilizó lenguaje despectivo sobre un juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil. Brasilia llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires el 26 de julio y el 4 de agosto degradó las relaciones al nivel de encargado de negocios, solicitando también el regreso del embajador de Argentina, que aún no ha retomado sus funciones.
La composición de la delegación no ha sido definitiva. Los organizadores esperan la participación de legisladores de la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista, la Coalición Cívica y el Partido Justicialista, entre otras fuerzas, que representan alrededor del 60% de los partidos que ocupan escaños parlamentarios. Massot destacó que la iniciativa tendría carácter institucional y no buscaría “ninguna intervención partidista”.
El viaje se realizará a poco más de un mes de las elecciones presidenciales de Brasil, previstas para el 4 de octubre. El gobierno argentino no se ha pronunciado sobre la iniciativa.