En Argentina han cerrado 31 mil empresas desde el inicio del gobierno de Javier Milei, con un promedio de 33 empresas que cierran cada día. Este es el panorama que dibuja un informe del think tank Fundar, que fotografía una importante contracción del tejido productivo argentino y vincula el fenómeno con diversos cambios económicos ocurridos en los últimos años.
En Argentina cerraron 31 mil negocios desde el inicio del gobierno de Milei
La disminución no afectó a todos los sectores con la misma intensidad. El mayor número de cierres se registró sobre todo en el comercio, el transporte, el sector inmobiliario y la industria. Paralelamente, se crearon nuevas empresas en otras actividades, pero su número no fue suficiente para compensar las empresas desaparecidas y revertir el saldo negativo global.
Algunas señales de crecimiento provienen, en particular, de los servicios personales y administrativos, así como de los sectores de hidrocarburos y minería. Sin embargo, se trata de una expansión limitada que, según el análisis, no logró contrarrestar la reducción registrada en otras áreas de la economía argentina. El resultado es, por tanto, un sistema empresarial con menos empresas que al inicio de la administración Milei.
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Entre las causas que señala el informe también aparecen las tendencias del consumo. De hecho, en el período examinado, el consumo masivo habría sufrido una caída del 10%, considerando también las ventas realizadas a través del comercio electrónico. Una dinámica que inevitablemente ha tenido consecuencias en las empresas más dependientes de la demanda interna y de la capacidad de gasto de las familias.
El fuerte aumento del coste de los servicios públicos también afectó a los presupuestos de las empresas. La canasta correspondiente a estos gastos habría aumentado un 249% en términos reales, es decir, neta de inflación. Para muchas actividades esto supuso un aumento especialmente significativo de los costes operativos, que se produjo mientras el mercado interno atravesaba al mismo tiempo una fase de debilidad.
Otro elemento destacado se refiere a la evolución de la moneda nacional. Desde finales de 2023, el peso argentino se habría apreciado del orden del 30%. Este movimiento ha contribuido al aumento de los costos de producción de bienes y servicios producidos en el país, ejerciendo mayor presión sobre las empresas que operan predominantemente en el mercado argentino.