“Es decir, así como las Malvinas son inglesas, el Estrecho de Magallanes es chileno”, dijo Avendaño
Durante una sesión legislativa, un parlamentario chileno equiparó la soberanía británica sobre las Malvinas con la de su país sobre el Estrecho de Magallanes, una postura contraria a la línea oficial del Gobierno de Santiago, que apoya el reclamo argentino sobre el archipiélago.
Javier Olivares Avendaño, diputado del Partido Popular y titular de la comisión encargada de supervisar el sistema de inteligencia del Estado, formuló la comparación el martes en la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara: “Es decir, así como las Malvinas son inglesas, el Estrecho de Magallanes es chileno”. El Partido Popular es un bloque de centro-derecha fundado en 2019 y no integra la administración.
Sus declaraciones surgieron en medio de una polémica bilateral desatada el 23 de agosto, cuando el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Argentina, general de brigada Gustavo Javier Valverde, se refirió en un programa de streaming a Magallanes, al sur y al Paso Drake como áreas de soberanía, calificando la zona como clave bioceánica. Chile envió una nota de protesta y su canciller, Francisco Pérez Mackenna, afirmó que la soberanía chilena sobre el estrecho es indiscutible, basada en los tratados de 1881 y 1984.
Las tensiones disminuyeron tras una llamada del ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, a su homólogo chileno, Fernando Barros Tocornal. Según el Ministerio de Defensa de Chile, Presti atribuyó los comentarios de Valverde a una confusión y dijo que el oficial está familiarizado con la legislación vigente y los tratados en vigor.
El 3 de septiembre, los presidentes José Antonio Kast y Javier Milei firmaron en Santiago una declaración conjunta afirmando que el régimen jurídico del estrecho es el establecido por esos dos tratados, plenamente vigentes y de carácter definitivo. Los medios chilenos señalaron que era la primera vez que Argentina recogía en un documento oficial la soberanía de Chile sobre la totalidad del estrecho. En la misma reunión, Kast reiteró el apoyo de Chile a los derechos soberanos de Argentina sobre las islas del Atlántico Sur y llamó a reanudar las negociaciones con el Reino Unido.
La polémica se reabrió horas después, cuando el canciller argentino, Pablo Quirno, calificó a su país de bioceánico al hablar de la base naval proyectada en Tierra del Fuego, y la senadora Patricia Bullrich enumeró el control del estrecho entre los objetivos estratégicos de Argentina. Posteriormente Bullrich envió una carta atribuyendo sus comentarios a una confusión con el Canal Beagle, reconociendo que el estrecho pertenece enteramente a Chile y pidiendo que sus disculpas sean trasladadas a Kast.
Esa segunda vuelta movilizó a la oposición chilena. El mismo martes, la Cámara votó 57 a 49 y una abstención para convocar a Pérez Mackenna, quien se convertirá en el primer ministro del gabinete de Kast en comparecer ante el Congreso. La sesión está prevista para el 28 de septiembre, con un cuestionario que abarca trece temas, entre ellos la continuidad del decreto argentino 457/2021, cuyo texto hace referencia al control conjunto del estrecho y que Buenos Aires ha reconocido como una formulación errónea sin derogarlo.
La soberanía sobre las Malvinas sigue siendo disputada entre el Reino Unido y Argentina, que reclama las islas. En el referéndum de 2013, el 99,8% de los votantes del archipiélago optaron por conservar el estatus de territorio británico de ultramar.