El juez Alexandre de Moraes ordenó a Bolsonaro, investigado por el tribunal, entregar sus pasaportes ordinario y diplomático en un plazo de 24 horas y le prohibió salir del país.
Las autoridades de la Policía Federal de Brasil están comprobando junto a sus homólogas argentinas si el senador Flávio Bolsonaro, quien fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta dominical, habría abandonado el país cruzando la frontera con Argentina, después de no entregar sus pasaportes dentro del plazo establecido por el Supremo Tribunal Federal. Tanto su equipo de campaña como el gobierno argentino niegan que haya salido de Brasil.
El magistrado Alexandre de Moraes, de la Corte Suprema, ordenó el lunes a Bolsonaro —en investigación por el tribunal— entregar sus pasaportes ordinario y diplomático dentro de un plazo de 24 horas y le impuso la prohibición de abandonar Brasil. En un video difundido en sus redes, el senador afirmó que agentes de la Policía Federal le avisaron “en plena calle” cuando abandonaba la residencia de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, en Brasilia, y señaló que, junto a sus abogados, acordó entregar los documentos la mañana del martes. El periodo expiró sin que las autoridades confirmaran la entrega y, según la prensa brasileña, los pasaportes fueron cancelados.
El diario argentino Infobae señaló durante la madrugada del martes que Bolsonaro habría entrado a Argentina por Puerto Iguazú, en la región de la Triple Frontera, aproximadamente a las dos de la mañana, utilizando su documento nacional de identidad, válido para viajar entre países del Mercosur, con destino a Estados Unidos en un jet privado. Según la publicación, se trataría de un Gulfstream G400, propiedad de la firma argentina Baires Fly, que gestionó el permiso migratorio para cuatro pasajeros y tres tripulantes. Registros de Flightradar24 indican que la aeronave partió desde Buenos Aires hacia Puerto Iguazú la noche del lunes.
Fuentes de la Policía Federal citadas por el diario Metrópoles indicaron que Bolsonaro no habría pasado por ningún puesto oficial de control fronterizo brasileño, aunque admitieron la posibilidad de cruzar la frontera sin ser verificado. El coordinador general de su campaña, Rogério Marinho, negó que hubiese abandonado el país y el gobierno argentino también desmintió la información. A partir de la mañana del martes, sus aliados no han logrado ubicarlo, según un columnista del portal UOL.
Su hermano Eduardo Bolsonaro, residente en Estados Unidos desde 2025 después de haber sido condenado por el Tribunal Supremo por coacción en el intento de golpe de Estado de su padre, afirmó el viernes que Flávio debería dejar Brasil si terminaba perdiendo. El senador se negó a reconocer la victoria de Lula y luego comentó que “organizaría la oposición”. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes, sin presentar pruebas, que las elecciones parecían estar manipuladas.