Durante más de un siglo ha recorrido la historia de Argentina, preservando memorias, tradiciones y testimonios de un mundo hoy desaparecido. Laurentina Ainó, una de las figuras más queridas y representativas de la provincia de La Pampa, considerada por muchos la mujer más longeva del oeste pampeano argentino, falleció a los 108 años.
Argentina, adiós a Laurentina Ainó: 108 años, la mujer más longeva de la Pampa
Laurentina Ainó falleció en la localidad de Telén, a unos 158 kilómetros de la capital provincial Santa Rosa. El fallecimiento se remonta al jueves 25 de junio, pero la noticia no se hizo pública hasta las últimas horas, desatando una ola de mensajes de condolencia en las redes sociales. Numerosos ciudadanos quisieron recordarla con cariño, subrayando el papel especial que había asumido a lo largo de los años dentro de la comunidad.
Nacida en 1917, Laurentina Ainó era descendiente del pueblo ranquel y representó un vínculo vivo con algunas de las historias más fascinantes del folclore argentino. Su padre, Félix Ainó, conocido como ‘El Indio’, fue definido por el historiador e investigador Norberto Asquini como «descendiente ranquel y último gaucho matrero del occidente pampeano».
Precisamente gracias a ese legado familiar, la mujer tuvo como padrino a Juan Bautista Bairoletto, el famoso bandolero rural nacido en la provincia de Santa Fe en 1894 y que se convirtió en una leyenda popular, inmortalizado también por el cantautor León Gieco en la canción «Bandidos Rurales».

Desde niña, Laurentina vivió en carne propia episodios que luego pasarían a la historia popular argentina. Según contó la revista Bife, durante su infancia fue el encargado de vigilar el rancho mientras su padre y padrino descansaban, atentos a la posible llegada de la policía. En varias entrevistas había recordado esa época con palabras muy claras: «Mi padre y mi padrino no eran malos hombres, sino trabajadores. Sin embargo, la policía se enfadó con ellos y varias veces los ataron en la comisaría como si fueran animales».
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Su existencia también fue extraordinaria a nivel personal. Madre de 16 hijos, Laurentina Ainó ha vivido más de un siglo de historia, recopilando innumerables anécdotas y afrontando numerosas pruebas. En 2021, a sus 104 años, logró incluso derrotar al Covid, convirtiéndose en un símbolo de resiliencia para toda la provincia.
Hasta los 100 años siguió desplazándose de forma independiente en motocicleta por las calles de Telén. Entrevistada en el pasado sobre los secretos de su longevidad, explicó que nunca había consumido alcohol y nunca se había negado los placeres de la vida. “Evito la sal, es lo único de lo que me privo”, afirmó. Con el fallecimiento de Laurentina Ainó, La Pampa pierde a uno de sus testigos más preciados. Su historia quedará impresa en la memoria colectiva argentina como un ejemplo de resistencia, tradición y extraordinaria longevidad.