En la Argentina de vacas, burros y guanacos contra la crisis y los altos precios de la carne vacuna

En Argentina carne de burro y guanaco por la crisis y los altos precios de la carne vacuna. Lo que sucede es que el consumo de carne vacuna en el mismo país donde es ‘símbolo’ sigue registrando cifras cada vez más preocupantes, marcando un récord negativo que refleja un cambio profundo en los hábitos alimentarios y las condiciones económicas del país. Los datos más recientes destacan una constante contracción de la demanda, impulsada principalmente por el aumento de los precios, que se ha convertido en el principal obstáculo para las familias. En este escenario surgen soluciones alternativas que hasta hace poco hubieran parecido impensables.

En Argentina carne de burro y guanaco por la crisis y los altos precios de la carne vacuna

Según análisis difundidos tanto por la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina como por la Bolsa de Comercio de Rosario, el nivel de consumo es el más bajo de los últimos veinte años. En promedio, cada argentino consume alrededor de 47,3 kilos de carne al año, 22 kilos menos que en 2008, año en el que se alcanzó el pico máximo. Al mismo tiempo, datos del Indec, el instituto nacional de estadística local, muestran aumentos de entre 55 y 61,5 por ciento según la región, superando la inflación anual oficial en más de veinte puntos porcentuales.

Ante esta situación, las preferencias de los consumidores también cambian. El pollo sigue ganando terreno, mientras que la carne de cerdo registra un importante crecimiento, alcanzando un máximo histórico desde 2010 con un consumo de 18,4 kilos per cápita en 2025, según el balance de la Bolsa de Comercio de Rosario. Una clara señal de cómo el mercado busca nuevos equilibrios.

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Con estas cifras, los agricultores se ven obligados a repensar su modelo de producción para mantener la rentabilidad y explotar tierras cada vez más difíciles de gestionar. Es en este contexto que nació la idea de introducir nuevos tipos de carne en el mercado. Un ejemplo viene de la Patagonia, donde un productor de la provincia de Chubut ha lanzado una campaña para promocionar la carne de burro, mientras el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria trabaja para comercializar la carne de guanaco.

El productor Julio César Cittadini, citado por La Capital, explicó a los medios que la propuesta de llevar carne de burro a las mesas argentinas es «puramente productiva», subrayando cómo la tradicional actividad ovina de la región se encuentra en grave crisis, especialmente por ataques de depredadores. Esto ha provocado una reducción drástica de las explotaciones y una pérdida de operaciones: «Si no se produce ovejas, se pierden operaciones, quedan abandonadas. Hay más de 500 mil hectáreas improductivas por este motivo».

En Argentina carne de burro y guanaco por la crisis y los altos precios de la carne vacuna
Foto de halcón de Pixabay

Cittadini ilustró a continuación los primeros resultados del experimento, destacando un fuerte interés por parte de los consumidores: «La idea es poner al alcance de la gente esta carne de primera calidad. Lo hicimos de forma experimental a 7.500 pesos el kilo (poco más de 4,50 euros, ndr.) por todos los cortes en una carnicería de Trelew y lo conseguimos». El precio establecido representa aproximadamente un 70 por ciento menos que los mejores cortes de carne disponible en la Patagonia, lo que la convierte en una alternativa económica viable.

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Mientras tanto, el frente de los guanacos también se abre a nuevas perspectivas. Luego de nueve años de trámites burocráticos y sanitarios, Argentina ha logrado aprobar el consumo comercial de esta carne, previéndose las primeras ventas en algunas zonas de la provincia de Santa Cruz y entre Neuquén y Río Negro. «La carne de guanaco se puede comprar a 6.500 pesos el kilo (4 euros). También hay un pack especial de 20 kilos con lomo, molida, cuarto y paleta», explicó, precisando que todos los cortes deben ser deshuesados ​​debido a los estudios en curso sobre posibles enfermedades transmisibles «cuando la piel queda adherida al hueso».

La carne de guanaco se distingue por su color «rojo intenso» y ofrece una variedad de cortes que van desde el cuello hasta el muslo, el lomo y la pechuga deshuesados. Además, no se descarta la futura distribución en las carnicerías de Rosario y Santa Fe, señal de un mercado en evolución que, impulsado por la crisis, busca nuevas formas de sobrevivir y adaptarse a las necesidades de los consumidores. (Imagen de portada: foto de Jana VM de Pixabay)