Argentina se ha posicionado a nivel global como la economía con mayor potencial y necesidad del uso cotidiano de stablecoins. Según el informe de abril de 2026 elaborado por el proveedor de pagos DeCard y publicado el lunes 6 de abril, el país sudamericano encabeza el Stablecoin Readiness Index con una puntuación perfecta de 100/100. Este resultado se debe a una combinación de factores macroeconómicos: la inestabilidad de la moneda nacional, el peso, está obligando a los ciudadanos a buscar refugio en activos digitales vinculados al dólar estadounidense para mantener su poder adquisitivo. Por lo tanto, el estudio destaca que la economía argentina ofrece condiciones óptimas para la adopción de estos activos digitales. De hecho, el peso argentino sigue perdiendo terreno como reserva de valor, dada la inflación anual del 33,1%, según estimaciones del sector privado, y la volatilidad del tipo de cambio del 16,1% frente al dólar, según estimaciones de DeCard.
En este contexto, el informe señala que las stablecoins, cuya capitalización de mercado supera los 319 mil millones de dólares, se han convertido más en una herramienta de supervivencia financiera que en una herramienta de inversión en Argentina. Esto es evidente en la creciente proliferación de billeteras y plataformas que operan en este país, con ejemplos clave como Lemon y Ripio. A diferencia de Bitcoin (BTC), que ha experimentado fuertes fluctuaciones en los últimos meses, las monedas estables ofrecen una paridad atractiva para el ahorro minorista y privado, aunque existe el riesgo de desacoplamiento porque sus emisores son entidades centralizadas.
El Stablecoin Readiness Index de DeCard califica a los países en una escala de 0 a 100 basada en dos pilares: el Need Score, que mide la necesidad resultante de la inestabilidad económica, y el Access Score, que analiza la accesibilidad a los servicios financieros y la penetración de los pagos digitales. Esto está en línea con estimaciones de la firma de análisis Chainalysis, que ubica a Argentina en el puesto 20 del mundo en adopción de activos digitales, superando a otros países de la región como Colombia (29), Perú (34) y Bolivia (49). Esto explica que, según el informe, uno de cada siete residentes ya está familiarizado con métodos de pago alternativos, lo que hace que estas monedas digitales sean más fáciles de aceptar. Aunque el informe intenta cubrir la tendencia global, DeCard no mencionó a Venezuela. El país, vecino de Colombia, Brasil y Guyana, ha sido el epicentro de la adopción masiva de monedas estables en los últimos 12 meses, más específicamente USD Tether (USDT), con un promedio de más de $44 mil millones movidos durante el año pasado. Esta criptomoneda incluso fue ampliamente utilizada como medio de pago para el negocio petrolero de Venezuela en 2025.
Está claro que en entornos de alta inflación, el valor de las monedas estables radica en su estabilidad y capacidad para no perder valor de la noche a la mañana. Por lo tanto, estos activos se están consolidando como una infraestructura esencial que permite –y seguirá permitiendo– a los usuarios sortear las deficiencias de la economía local y obtener un acceso más fácil a los mercados internacionales.