Estado de emergencia por incendios en cuatro provincias de Argentina: esta es la decisión del gobierno nacional ante el desastre incendiario que arrasa desde hace semanas amplias zonas de la Patagonia argentina. La provisión del ejecutivo tendrá una duración de un año. La decisión afecta a las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, afectadas por incendios de gran magnitud que han alarmado a las autoridades locales y nacionales.
Estado de emergencia por incendios en cuatro provincias de Argentina
La medida adoptada mediante el decreto de necesidad y urgencia 73/2026 prevé una intervención extraordinaria no sólo para la extinción y lucha directa contra los incendios, sino también para la restauración de las zonas dañadas y la prevención de nuevos focos. El decreto reconoce la gravedad de la situación y establece herramientas excepcionales para acelerar la acción del Estado en un contexto considerado fuera de la capacidad de respuesta ordinaria.
La misma disposición también declara como zonas de desastre los territorios involucrados en las cuatro provincias, en el marco de la Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil. Este paso permite activar mecanismos especiales de asistencia y financiación, con el objetivo de apoyar a las comunidades afectadas e iniciar un proceso de reconstrucción social y económica en las zonas más afectadas por los incendios.
El decreto confía a la Agencia Federal de Emergencias, dependiente del Ministerio de Seguridad, la tarea de coordinar las acciones de prevención y lucha contra incendios, la asistencia a la población y el apoyo operativo a provincias y municipios. La agencia también será responsable de apoyar la reconstrucción del tejido productivo y social dañado por la emergencia.
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El texto oficial destaca cómo la combinación de sequía prolongada, vientos intensos y la extensión de los incendios, particularmente en el Parque Nacional Los Alerces y zonas aledañas, ha superado la capacidad de respuesta a nivel local. Según el gobierno, la situación representa un riesgo concreto para los bienes materiales, para el medio ambiente y para la vida de las personas, por lo que es necesaria una intervención extraordinaria y coordinada del Estado nacional para enfrentar una de las emergencias ambientales más graves de los últimos años en la región patagónica.