La pobreza sigue cayendo en Argentina, está en 28,2 por ciento: la mejor cifra en siete años

Disminuye la pobreza en Argentina: en el segundo semestre de 2025 llega una señal alentadora para la economía argentina: el porcentaje de personas que viven por debajo del umbral de pobreza se ha reducido significativamente, alcanzando el 28,2 por ciento. Se trata de una clara mejora respecto al mismo periodo de 2024, con una caída de casi diez puntos porcentuales, y el dato más positivo registrado desde el primer semestre de 2018.

La pobreza disminuye en Argentina, los datos del segundo semestre de 2025

Este cambio fue certificado por el Indec, instituto nacional de estadística, que publicó un informe detallado sobre las condiciones socioeconómicas del país. Según datos oficiales, la pobreza también registró una disminución, cayendo al 6,3 por ciento, con una reducción de 1,9 puntos porcentuales anuales.

Traducido en números absolutos, el fenómeno sigue siendo relevante: alrededor de 13 millones de argentinos todavía viven en condiciones de pobreza, mientras que tres millones se encuentran en la categoría más crítica, la de la indigencia. Sin embargo, el dato más significativo se refiere a la tendencia: en los últimos doce meses, aproximadamente 4,5 millones de personas lograron salir de la pobreza y 875 mil superaron el umbral de pobreza, marcando un cambio de rumbo después de años complejos.

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Incluso entre los más jóvenes se observa una mejora, aunque la situación sigue siendo delicada. En el grupo de edad de hasta 14 años, el 41,3 por ciento de los menores viven en la pobreza, mientras que el 8,6 por ciento se encuentran en la pobreza. En comparación con el año anterior, sin embargo, hubo una disminución significativa: -10,6 puntos porcentuales para la pobreza y -2,9 para la indigencia, señal que indica un alivio parcial de la presión económica sobre las familias con hijos.

Si la comparación anual parece positiva, la del primer semestre de 2025 muestra una desaceleración en el ritmo de mejora. En este caso, la reducción de la pobreza fue más limitada, equivalente al 3,4 por ciento, mientras que la pobreza cayó aproximadamente un 0,6 por ciento. Números que sugieren una fase de estabilización tras la fuerte recuperación registrada en los meses anteriores.

El gobierno saludó los datos divulgados por el Indec y destacó cómo la mejora está vinculada al crecimiento de los ingresos familiares, que han superado el aumento del costo de vida. En particular, los ingresos familiares crecieron un 18,3 por ciento, mientras que el coste de la cesta de alimentos aumentó un 11,3 por ciento y el coste total, que también incluye bienes y servicios esenciales, un 11,9 por ciento.

Este desequilibrio positivo entre ingresos y costes ha contribuido a reducir el número de personas por debajo del umbral mínimo de subsistencia, ofreciendo un respiro a millones de ciudadanos. Sin embargo, queda un desafío abierto: transformar la disminución de la pobreza en una tendencia estructural, capaz de resistir las fluctuaciones económicas y las presiones inflacionarias que históricamente caracterizan al país.